Ambiente y ordenamiento territorial

Vitivinicultura y cambio climático: herramientas para la gestión local

El presente artículo constituye una aproximación a los principales aspectos de un proyecto que forma parte de un Programa mayor, apoyado financiera y académicamente por diversos actores locales e internacionales, orientado a estudiar la incidencia y el alcance del cambio climático sobre la actividad vitivinícola en la provincia de Mendoza, desde un abordaje independiente e interdisciplinario.

Publicada el 11 DE FEBRERO 2015

Gestión local y actividades productivas en el contexto del cambio climático

El cambio climático (CC)[1] se configura como realidad y desafío de nuestra época. Urge adaptar las actividades productivas en razón de las consecuencias manifiestas y esperables de esta transformación; lo que constituye un problema que requiere de especial estudio. En primer término, porque dichas actividades forman parte de un todo integral y complejo como lo es una sociedad. Y en segundo lugar, porque esta problemática configura escenarios hipotéticos que, en principio, se perciben sumamente intrincados y pesimistas. Por ejemplo, un aumento en la variabilidad climática o de la magnitud y frecuencia de los peligros de origen natural, e incluso antrópicos, y los riesgos que esto implica para los asentamientos humanos y sus medios de vida.

Para dar respuesta a la complejidad que nos plantea el ambiente, es preciso realizar un esfuerzo de convergencia de perspectivas que busquen una visión abarcadora de los sucesos e interacciones que comprende. Se vuelve necesario contrastarlos desde la mirada crítica de las disciplinas científicas, técnicas y de gestión que aquel involucra. 

A partir de la interacción de la Geografía, con la Gestión Ambiental y la Gestión del Riesgo de Desastres, entre otros campos, nos focalizamos en la vitivinicultura como una de las actividades productivas relevantes en términos de desarrollo y rentabilidad en la provincia de Mendoza. Nos preguntamos cuáles son los riesgos para proyectos de inversión vitivinícola presentes y futuros, con el fin de proponer recomendaciones para reducir las vulnerabilidades existentes y realizar aportes en la búsqueda del aumento de la resiliencia de nuestras comunidades.

Nos propusimos entonces, llegar a resultados que significaran un aporte al desarrollo local, a la construcción de políticas sostenibles en el tiempo y sustentables en el concepto tridimensional del término: económica, social y ecológicamente. Y asimismo, suministrar información comprobable, integrada y accesible para ser utilizada por el sector público, privado, académico y la sociedad civil.

Así, nace en 2009 el Programa “Cambio Climático y Vitivinicultura en la Provincia de Mendoza”, materializado en el proyecto inicial: Cambio Climático y sus impactos en los proyectos de inversión vitivinícola: peligros, vulnerabilidades y riesgos en el Departamento de Junín.

Si tenemos en cuenta que en el territorio provincial las pérdidas económicas anuales por granizo y heladas son considerables y las precipitaciones pluviales obran como factor determinante en la producción -aun cuando generalmente estos fenómenos no presentan un patrón de comportamiento uniforme-, el contexto de CC marca serios interrogantes sobre el posible incremento paulatino de intensidades y frecuencias  de los mismos y sus consecuencias esperables sobre la actividad en estudio ya que, en sus manifestaciones extremas o fuera de lo normal, pueden significar un peligro.

Es importante aclarar que los efectos del CC que alcanzan a la unidad primaria de la vitivinicultura, considerando la vid como sujeto productivo básico del sistema, inciden de manera determinante en la totalidad del sector industrial. Por lo tanto, nos referimos a la viticultura como actividad susceptible de receptar dichos impactos.

En esta primera instancia acotamos nuestro estudio al Departamento de Junín en la denominada Zona Este de Mendoza. La región Este produce alrededor del 47% de la uva cosechada en la provincia, en tanto un 14,69 % proviene de Junín[2]. Siendo la vid el cultivo predominante en el departamento, su economía se sustenta en la industria vitivinícola, la que provee más del 70% de sus ingresos.

Proporcionalmente su territorio cuenta con la mayor concentración de viñedos en producción (10.563,60 ha)[1], en relación al total provincial. En este departamento, nuestro estudio constituye además, un nexo entre el Plan de Ordenamiento Territorial (2006/2016)[2] y el emprendimiento municipal “Laboratorio de tierra y suelos”.

Así, partimos de la hipótesis de que debido al CC, tanto los fenómenos hidrometeorológicos extremos de impactos puntuales, como los que operan a través de los ciclos climáticos, afectarán de manera creciente las bases sociales y económicas del sector vitivinícola y condicionarán el ambiente natural que sostiene la actividad.

Nos centramos entonces en los peligros de origen hidrometeorológico y en las vulnerabilidades a las que están expuestos los proyectos vitivinícolas desde el comportamiento histórico de los fenómenos mencionados sobre el territorio en cuestión, a lo largo de un período de ciento diez años; en el presente, a través de las vulnerabilidades existentes al momento de realización del estudio y hacia el futuro, por medio del diseño de escenarios basados en las tendencias comportamentales de los citados fenómenos en el contexto del CC.

La interacción interdisciplinaria y multisectorial como camino a la adaptación

Concebimos como factor determinante para avanzar en una gestión efectiva y sustentable del territorio, articular el trabajo de los ámbitos académicos con los gobiernos locales y los ciudadanos. La metodología elaborada y aplicada al estudio tiene como sustento esta posición y como aval, sus resultados.

 

A las técnicas tradicionales de identificación de peligros específicos utilizados por la Gestión del Riesgo de Desastres, que como herramienta fundamental de representación se vale de la cartografía, aplicamos, para el estudio de los peligros abordados y entre otros instrumentos, los de la Climatología Histórica. Éste constituye uno de los aportes más valiosos del trabajo. Implica ampliar la perspectiva a la dimensión histórica del peligro, en la que los datos se cruzan y complementan en un sistema de información geográfica que nos da por resultado un panorama síntesis de los peligros múltiples que pueden afectar la zona y la actividad en estudio.

Por medio de la Climatología Histórica construimos series climáticas, para luego representarlas gráficamente. Recurrimos a métodos y técnicas que permiten transformar la información divulgada en datos científicos, a partir de fuentes documentales no vinculadas directamente con la Climatología. Las mismas constituyen un instrumento cuya importancia radica tanto en la posibilidad que ofrecen de observar analíticamente las frecuencias e intensidades de los fenómenos estudiados, como en la de poder detectar eventos extremos e identificar medias y tendencias[3], caracterizando así el régimen anual de cada período estival.

En nuestra investigación tomamos como base la metodología desarrollada en los trabajos de Roberto Herrera y de María del Rosario Prieto[4], adaptándola a las características particulares del área de estudio[5].

Develamos en primer término las tendencias de frecuencias e intensidades de los eventos hidrometeorológicos, lo que permite caracterizar el comportamiento climático de cada uno de los años estivales del período estudiado. De manera tal, que podemos inferir sobre el comportamiento de la producción con respecto al clima, interpolando las series elaboradas a la de producción anual de uvas relevadas en los registros provinciales del INV y entidades antecedentes.

 

Una vez realizadas, graficadas y analizadas las series, y determinadas para Junín las cartas de peligros específicos (para este caso de desertificación, eólico, sísmico, daño por granizo y daño por heladas), relacionamos todos estos datos con el espacio y entre sí, para llegar de este modo a un Mapa de Peligros Múltiples.

El segundo paso en la evaluación de riesgos es el análisis de las vulnerabilidades del área en estudio. Para ello, identificamos y caracterizamos los elementos vulnerables expuestos a los efectos desfavorables de un evento adverso. Como partimos de un concepto de gestión integral del riesgo, analizamos las vulnerabilidades de Junín en relación a los peligros hidrometeorológicos en estudio, apelando a distintas herramientas, complementarias y enriquecedoras de los resultados.

Nos remitimos a la Geografía de la Percepción y el Comportamiento, que tiene por objeto comprender cómo interactúa el hombre y el medio mediante el conocimiento de los procesos psicológicos, a través de los cuales el hombre aprehende el medio en el que vive, y examinando el modo en que estos procesos influyen en el comportamiento resultante. Las bases esenciales de su trabajo son dos: los comportamientos individuales son el resultado de las voluntades y decisiones personales, y ellos conducen a modelar el espacio. Con esto, no se pretende analizar a un individuo, sino encontrar tendencias generales que puedan ayudar a entender la manera en que las personas suelen ver el espacio que les rodea. Escogimos y adaptamos la técnica de grupos focales para esta parte del estudio.

Aplicamos la técnica de grupos focales a productores vitícolas y empresarios vitivinícolas locales. Diseñamos una guía para los encuentros dirigida a desentrañar, como percepción grupal, generalizada e incluso influenciada por el contexto grupal, los temas considerados relevantes para nuestro trabajo. De esa manera, se expone incluso el comportamiento dinámico de los propios fenómenos hidrometeorológicos, como por ejemplo, el de una tormenta granicera en su paso por el departamento.

Un resultado de extrema relevancia para el estudio fue la elaboración de mapas de percepción de heladas y de granizo a partir de ejercicios afines desarrollados en los grupos focales. Debido a la falta de información zonificada en las fuentes y archivos relevados, la participación de los entrevistados en este sentido fue fundamental. De hecho, fue validado cuando, al formar parte del Mapa de Vulnerabilidad de Junín, para cuya elaboración generamos también un mapa de instalaciones criticas (MIC), y al combinarse con el de Peligros Múltiples, observamos que la percepción de los productores sobre su propia vulnerabilidad, se correspondía con una realidad de ocurrencia de eventos dañinos de heladas y granizo, y una situación social vulnerable (aumento de población con baja cobertura de necesidades básicas).

Dicha información, fue analizada durante el desarrollo del trabajo a través de los distintos lenguajes considerados por la Geografía tales como el numérico, gráfico y cartográfico, para lograr una interpretación del comportamiento de los fenómenos en el espacio y comprender la complejidad de relaciones dadas entre los mismos.

 

Consideraciones sobre los resultados y la interacción metodológica

Al analizar las vulnerabilidades e identificar los peligros que amenazan al área de estudio, pudimos avanzar hacia una evaluación conjunta para el cálculo del riesgo, es decir, estimar la probabilidad de pérdidas y daños esperados ante la ocurrencia de un fenómeno de origen natural o antrópico.

La evaluación del riesgo se constituye entonces en un paso indispensable para la implementación de cualquier medida de prevención y se orienta a la reducción de los efectos de un desastre, en nuestro estudio la reducción de pérdidas de productividad vitícola. Incluye información 

cualitativa y cuantitativa detallada y el conocimiento del riesgo y sus factores y consecuencias físicas, sociales, económicas, y medio-ambientales, entre otros.

Tal fue el caso de la adaptación de la metodología de identificación de las zonas de riesgo (Matriz de Riesgo) a nuestro trabajo. Diferenciamos entre tres clases -alta, media y baja- aplicables al estudio de los peligros, vulnerabilidades y riesgos en Junín, para la actividad económica que analizamos. Esto debido a que  la realidad del territorio denota tres comportamientos diferentes claramente delineados, con homogeneidad intraclase y heterogeneidad interclase. Se cumple de esta manera, con una de las reglas básicas de las clasificaciones y se respeta el comportamiento real de las variables en el sitio.

Así, elaboramos el Mapa de Riesgo para Junín. Las consideraciones sobre peligros, vulnerabilidades y riesgos se adaptan al objetivo final del proyecto, por lo tanto algunas variables pueden verse tal vez desestimadas y otras se pueden llegar a percibir como sobrevaloradas. Sin embargo, estas han sido minuciosamente estudiadas y analizadas desde el punto de vista del fenómeno en sí y en relación a la actividad vitivinícola en el Departamento de Junín.

Una de las premisas que planteamos fue la de poder determinar escenarios futuros y a través de ellos observar al comportamiento de la variabilidad climática en relación a la vitivinicultura. Para ello nos valemos del análisis de las particularidades del clima caracterizado para el departamento. Por un lado proyectando la tendencia de los eventos hidrometeorológicos hacia los próximos años, lo cual permite inferir sobre la probable variación de los fenómenos estudiados; y por otro lado hacer el camino inverso y desplazarse retrospectivamente sobre la tangente, para analizar las particularidades ambientales y socioeconómicas de un año determinado de eventos extremos.

La experiencia de transferencia ha corroborado la importancia de los aportes originales de nuestro trabajo: escala del estudio de un fenómeno global de investigación climática, elaboración y adaptación de instrumentos metodológicos, integración interdisciplinar, conversión de datos no instrumentales en dataciones cuantitativas e información asimilable al dato instrumental, entre otros.

De esta manera, obtuvimos diversos productos como la integración de nuevas fuentes de registros climáticos, la sistematización y validación de la información, la elaboración y digitalización de cartografía específica y la caracterización climática del departamento

La vía participativa: recomendaciones para el sector público y el privado

Entendemos que las conclusiones de los estudios relacionados con el CC son fundamentales para comprender su relación con el desarrollo humano. Solamente mediante información veraz se pueden trazar estrategias de adaptación a un cambio que es real. De modo que el mayor desafío termina siendo unificar esfuerzos, proponer, decidir y, de manera determinante, ejecutar políticas que involucren todos los niveles de la sociedad.

De este modo, concebimos que el rol del Estado nacional, tanto como el provincial y municipal, es insoslayable. Los objetivos y resultados de nuestra labor investigativa cobran sentido cuando se transforman en conocimiento y propuestas válidas para la gestión local, es decir, en herramientas de aplicación viable, adaptadas a realidades concretas. Así, compartimos recomendaciones oportunamente, destinadas a las autoridades municipales, a los productores y entidades intermedias, y esbozamos sugerencias que atañen a otros ámbitos y actores sociales.

Para el primer caso, dichas recomendaciones incluyeron implementar la Ley provincial 8051/09 sobre ordenamiento del territorio y usos de suelo, observando la necesidad de reducir vulnerabilidades, y tomar como áreas prioritarias de acciones y políticas de mitigación y adaptación a la variabilidad climática, a los distritos de Rodríguez Peña, Medrano, Alto Verde y Phillips. Asimismo, trazar políticas públicas con continuidad en el tiempo, en relación a incentivos, coberturas y demás herramientas afines, y fomentar la toma de créditos que ofrecen actualmente ciertos organismos públicos, para acciones preventivas, como la colocación de malla antigranizo, la optimización del riego, etc. También sugerimos estimular la toma de seguros agrícolas, microseguros y utilización de microfinanzas por parte de los productores frente a las pérdidas por granizo, heladas y enfermedades de la vid.

En otro orden de cosas, recomendamos perfeccionar las estrategias de comunicación de los eventos climatológicos articulado con un sistema de alerta que sea accesible para todos los productores del departamento, vinculando distintas instituciones y organismos pertinentes; articular acciones para generar acceso a la información desde las entidades públicas para los productores y generar espacios de capacitación en nuevas tecnologías para los productores como medio para el libre acceso a la información. Además, diseñar estrategias de inversión considerando las vulnerabilidades identificadas y ampliar la red pública de estaciones meteorológicas y optimizar las condiciones de mantenimiento de las mismas.

En relación a los productores y entidades intermedias, alentamos a tomar los créditos que ofrecen actualmente ciertos organismos públicos para acciones preventivas y acudir a los microseguros y uso de microfinanzas frente a las pérdidas por granizo, heladas y enfermedades de la vid. Plantearse la adaptación de los cultivos en virtud de los escenarios climáticos futuros y llevar registro de eventos hidroclimáticos, aspectos fenológicos y labores culturales durante el periodo vegetativo también se incluyeron entre las sugerencias.

Algunas recomendaciones que incumben a la gestión pública y privada y a la académica, según corresponda son: gestionar ante las autoridades correspondientes la apertura de los procesos licitatorios para las acciones públicas referentes a la lucha antigranizo con suficiente anticipación a la temporada de tormentas; elaborar un registro de medición instrumental (de precipitaciones y temperatura) perteneciente al sector privado de la zona, como fuente complementaria a los datos provenientes de los organismos públicos especializados; desarrollar estudios específicos sobre comportamiento de variedades cultivadas en relación a la variabilidad climática; profundizar la investigación sobre la disponibilidad de recursos hídricos frente al cambio climático y realizar una proyección del presente estudio en un período mayor de tiempo para lograr un tratamiento estadístico más complejo y disminuir el error típico de las inferencias realizadas.

Actualmente nos encontramos realizando el mismo estudio para los restantes departamentos que conforman la Zona Este de la provincia.

Citas

[1] CC de aquí en adelante. Seguimos la definición dada por el Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) en Cambio climático 2007: Informe de síntesis. Contribución de los Grupos de trabajo I, II y III al Cuarto Informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Ginebra, Suiza, 2007.

[2] Instituto Nacional de Vitivinicultura. Anuario 2012.

[3] Ibídem.

[4] Basado en un trabajo señero realizado por el Centro de Estrategias Territoriales para el MERCOSUR  (CETEM) y el Instituto de Desarrollo Rural (IDR). Ver: Grey de Cerdan, N. et al. (2005). Diagnóstico Territorial Rural, Departamento de Junín.

[5] “Distribución espacial del granizo en el norte de la provincia de Mendoza, Argentina”. Herrera, Roberto. Scripta Nova. Revista Electrónica de geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona [ISSN 1138-9788]. N°71, 1 de septiembre de 2000.

[6] “An extended network of documentary data from South America and its potential for quantitative precipitation reconstructions back to the 16 th century”. Raphael Neukom, María del Rosario Prieto, Rodolfo J. Moyano, Jürg Luterbacher, Chirstian Pfitser, Ricardo Villalba, Philip D. Jones and Heinz Wanner. Geophysical Rearch Letters, vol.36. 2009.            

[7] Ello dio por resultado un trabajo más afín a los de Neukon, Raphael; Prieto, María del Rosario y Moyano, Rodolfo (2009), en reconstruir la historia climática del Gran Mendoza desde fines del siglo XIX; y los de García Herrera, Ricardo, Diaz; Henry y otros (2007), con la verificación de los episodios ENSO (siglos XVI al XIX) en el norte peruano.

Links de interés

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Vitivinicultura y cambio climático: herramientas para la gestión local

Investigadores responsables

Gonzalez Porcel, Eleonora - Ver Ficha

Guevara, María Belén - Ver Ficha

Moyano, Rodolfo José - Ver Ficha

Taylor Davis, Andrea - Ver Ficha

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Cómo citar este artículo

Gonzalez Porcel, Eleonora; Guevara, María Belén ; Moyano, Rodolfo José; Taylor Davis, Andrea (11 de febrero 2015) "Vitivinicultura y cambio climático: herramientas para la gestión local".
Publicado en la Plataforma de información para políticas públicas de la Universidad Nacional de Cuyo.
URL del artículo http://www.politicaspublicas.uncu.edu.ar/articulos/index/vitivinicultura-y-cambio-climatico-herramientas-para-la-gestion-local
Fecha de consulta: 27/01/2020

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